miércoles, 17 de junio de 2009

EL SISTEMA DE LOS PROCESOS ELECTORALES OLIGARQUICOS.

Elementos que la Junta Directiva Central del STIBYS propone para la discusión.

I

A la mayoría de los hondureños y hondureñas los amos nos permiten hablar sólo de lo cotidiano, de lo inmediato, del escándalo del día. Por eso nos imponen “soluciones” coyunturales, remiendos o parches. Los temas de fondo, como la relación entre la opresión capitalista y la pobreza e indigencia del pueblo, no se tocan, se encubren con escándalos y enredos. Con sus manipulaciones sólo nos permiten ver el árbol; pero nos impiden ver el bosque.

Al no tener conciencia crítica de clase, sin darnos cuenta pensamos como si fuéramos terratenientes, banqueros, industriales, grandes comerciantes, etc., o sea andamos pensando con la cabeza del amo y no con la nuestra; caemos en el cortoplacismo y somos incapaces de relacionar la economía con la política. Para muchos no hay relación entre la explotación del trabajo, el desempleo, la pobreza, el precio de las tortillas, etc., con las elecciones oligárquicas. Por eso votamos por quienes nos oprimen.

El sadismo de los oligarcas, clientes del imperio y de sus políticos, lo alimentamos con nuestro “masoquismo”. En los procesos electorales una gran cantidad de hondureños votan por los patronos y por sus partidos oligárquicos. Después, los que estamos organizados salimos a las calles a protestar contra los electos, llevándoles enormes planteamientos; algunos de los cuales se resuelven, pero los reclamos que ponen en peligro la impunidad de los corruptos en el modelo neoliberal del sistema capitalista -que cada día aumenta el número de empobrecidos e indigentes-, esos reclamos no se resuelven. Nuestros planteamientos requieren de una solución política radical, de democracia popular.

Los oligarcas manipulan con sus medios de comunicación al pueblo diciéndole que las huelgas, las protestas, las manifestaciones en carreteras y vías de comunicación no sirven de nada; las satanizan lo mismo que a sus dirigentes llegando hasta desaparecerlos y asesinarlos. Muchos compatriotas les creen y no se suman a las protestas, repiten lo que dicen los medios de comunicación de la oligarquía.

Esa actitud se debe a que, en algunos casos, en vez de actuar totalmente con nuestra cabeza, pensamos más con la cabeza de los oligarcas, de los politiqueros de oficio, de los patronos, de los opresores gringos y europeos; muchos no se suman a las movilizaciones populares sino que siguen votando por el tradicionalismo político. Pero eso va cambiando y debemos luchar porque cambie más; tenemos que ligar nuestra tragedia histórica, el reclamo cotidiano y lo económico-social con lo político. No debemos tener miedo luchar como pueblo por el poder. Sólo así seguiremos el ejemplo de nuestros próceres: Morazán, Bolívar, Martí, etc., que fueron los precursores del antiimperialismo.

Al no incursionar en lo político, el movimiento popular comete un error, igual error comete al hacerlo dependiendo del partidismo político sectario, oligárquico y tradicional. En ambos casos ha sufrido altos y bajos peligrosos, que se evitan si mantenemos nuestra independencia.

El movimiento popular en su proceso de desarrollo dialéctico de confrontar y negociar con el poder económico y político, siempre sufre de altos y bajos. Tiene períodos de grandes movilizaciones, periodos de desmovilización total y períodos en que casi desaparece. Por ejemplo: a) cuando en los procesos de confrontación fracasamos porque no hemos tenido una estrategia y táctica correctas (caso del SITRATERCO con la Plataforma de Lucha), y b) cuando los procesos electorales oligárquicos nos desorientan y nos dividen. En estos casos la historia de nuestro país registra que el movimiento popular no sólo ha llegado a sus niveles más bajos de desmovilización y organización, sino que casi nos han hecho desaparecer.

Esa contradicción de votar por quienes nos oprimen y que en el movimiento popular alcancemos niveles tan altos de desmovilización, se debe a que andamos no con la cabeza que corresponde a nuestra clase, sino con la cabeza del amo opresor y esto sólo se supera cuando el oprimido se reconoce oprimido y lucha por liberarse.

Algo que nos puede ayudar a liberarnos, a dejar de andar con la cabeza del amo y con su ideología es, además de profundizar en el estudio de la lucha de clases, dar seguimiento con espíritu crítico a la historia de Honduras, de Centro y de Latino América relacionándolas con la dominación y opresión que hoy sufrimos. Ello nos serviría para soñar y luchar por un futuro sin opresores, tal como hicieron los próceres de la independencia, de la unión latinoamericana y precursores del antiimperialismo.

II

Esa dominación fue prevista por nuestros próceres al independizarnos de España. Ellos decían: “Sólo si estos (pueblos) toman la iniciativa y adquieren conciencia de su destino común, podrían evitar… (después de las independencia de España) el dominio imperial de la Gran Bretaña y de los Estados Unidos”. (Bolívar por Francisco Pividal 2006, Pág. 250)

Como pueblos no fuimos capaces de tomar la iniciativa ni adquirir conciencia de nuestro destino comun para conservar la unidad alcanzada y llevar la independencia y desarrollo a niveles superiores como lo planteó Bolívar en el Congreso Anfictiónico de Panamá. Los conservadores, aliados primero al imperio inglés y después al gringo, sí adquirieron conciencia del peligro que para ellos significaba hacer de Centroamérica y el resto del Continente Latinoamericano una sola nación, que hubiese sido más fuerte que Europa, que Estados Unidos y que cualquier otro país y procedieron a tomar la iniciativa de impedirlo, dividiéndonos.

Los conservadores Centroamericanos realizaron el separatismo federal que los ingleses promovían, pues sólo veían ventajas en la división de Centroamérica. De la separación resultaron CINCO REPÚBLICAS DEBILES y MINUSVALIDAS, con gobiernos conservadores dominados por los ingleses.

La debilidad de cada republiquita se demostró cuando apoyaron la ocupación inglesa de inmensos territorios en el Caribe de Centro América. Los gobiernos que lucharon por liberarlas no impidieron por su debilidad, la injerencia y el chantaje de Estados Unidos, quien, para supuestamente ayudarnos, nos hizo firmar pactos y concesiones leoninas. Pasamos así de las llamas al brasero.

Morazán, al contrario, en la lucha por liberarnos de la dominación inglesa, no hizo pactos con nadie, honró sus principios y, por su profundo amor a Centro América, actuó con dignidad. En su segundo mandato, siendo Presidente de Centro América, a consecuencia de la guerra que le desataron los curas y los conservadores, apoyados por el imperio ingles, se vio obligado a renunciar e irse al exilio en Lima, Perú, en marzo de 1840. Animado por la intención de defender la patria amenazada por los ingleses que se habían anexado la boca del Río San Juan en Nicaragua para construir un canal interoceánico, regresó del exilio y fue nombrado Jefe del Estado costarricense. Morazán emprende entonces su última batalla contra los conservadores centroamericanos e ingleses; pero, traicionado y vencido, fue tomado preso, condenado y fusilado en San José el 15 de Septiembre de 1842. En Tegucigalpa, el día que fusilaron a Morazán, en la catedral repicaron las campanas en señal de alegría.

En definitiva, el dominio y la opresión imperial de Estados Unidos, anunciados por los próceres, se fueron convirtiendo en realidad y, en el proceso utilizaron la Reforma Liberal como el primer paso para imponernos el SISTEMA CAPITALISTA.

ESE SISTEMA CAPITALISTA tiene como “moral” EL EGOÍSMO, al que le corresponde: en lo económico, LA COMPETENCIA, que es la ley del más fuerte o sea la ley de la selva, como decía Charles Darwin; en lo social, EL INDIVIDUALISMO, que niega la solidaridad y, en lo político, LA DIVISIÓN, o sea el divide y vencerás.

EL CAPITALISMO, por su esencia egoísta es explotador, convirtiendo al Estado y a la sociedad en injusta, antidemocrática, autoritarista y excluyente. Al distribuir el ingreso a favor de unos pocos, el capitalismo produce cada día más pobres e indigentes. Deshumaniza a la mujer y al hombre. Está acabando con nuestra cultura, soberanía y recursos naturales. Está poniendo en peligro a la especie humana y al planeta. Al estar desempleando a enormes masas de obreros y obreras, el capitalismo con su globalización neoliberal le quita el trabajo al ser humano. Recordemos que si el trabajo sacó al hombre del reino animal, quitarle el trabajo lo devuelve al reino animal.

EL EGOÍSMO que el sistema capitalista nos inyecta: 1) nos hace ser individualistas, no solidarios y hasta apáticos; 2) nos enseña a “ser triunfadores” sirviéndonos de los demás y no sirviendo a los demás; 3) hace del consumismo una virtud que da “categoría”; 4) nos hace pasivamente conformistas ante las injusticias, la explotación y la corrupción que son instrumentos de la acumulación capitalista; 5) nos hace resignados a lo arbitrario; 6) nos hace indiferentes a la política y crédulos a la demagogia de los politiqueros; 7) nos lleva a creer en la falsa generosidad del amo y del imperio; y 8) hace que cuando formamos parte de una organización, muchos tengamos un comportamiento sectario, vanguardista y oportunista; a no hacer ni dejar hacer; a recostarnos en los demás; a ser proclives al chisme, la calumnia y la censura; a no ejercer la critica y la autocrítica en las instancias que corresponden para fortalecer la unidad y democracia interna; nuestro espíritu egoísta nos hace expertos conspiradores en meter crisis para sobresalir o sobrevivir.

Al actuar con egoísmo expresamos la esencia del capitalismo y fortalecemos su dominación, la que se expresa y se sustenta en actitudes egoístas. El egoísmo significa para el pobre pan para hoy y hambre para mañana; la solidaridad es su única alternativa.

En los procesos electorales capitalistas oligárquicos, es histórico el egoísmo. Los partidos oligárquicos se sustentan en el egoísmo y la ambición personal. Esa es su esencia. En la disputa del poder político se ven zancadillas, crueldades y hasta muertes al escoger a las y los candidatos.

El pueblo debe liberarse del tradicionalismo político y retomar las banderas de unidad e independencia proclamadas por nuestros próceres, las que en la perspectiva histórica significan liberarnos del capitalismo salvaje.

Los pueblos luchamos y derramamos nuestra sangre porque tenemos la convicción de que otro mundo es posible. “Socialismo o muerte” pregonaba Rosa Luxemburgo en el siglo antepasado y hoy Noam Chomsky nos pone la disyuntiva entre “Hegemonía o supervivencia” frente al peligro que el imperio de Estados Unidos significa para sus habitantes y el mundo.

La Historia nos enseña que desde la independencia de España a la fecha, han habido 4 constantes: injerencia externa, explotación, corrupción y autoritarismo.

III

De esas 4 constantes en la historia de Honduras: injerencia externa, explotación, corrupción y autoritarismo, en esta oportunidad y para los fines del tema que nos ocupa, vamos a abordar parcialmente tres: injerencia externa, la corrupción y el autoritarismo.

Decimos parcialmente porque de esas tres constantes sólo abordaremos el problema de LOS PROCESOS ELECTORALES OLIGARQUICOS, con el propósito de hacer un planteamiento que sirva de punto de partida para una amplia discusión y posesionarnos de una alternativa frente al PROCESO ELECTORAL OLIGARQUICO, para evitar que nos haga crisis o caer en la inmovilización, como ha sucedido en otros momentos.

No es un secreto que la dominación de la oligarquía y el imperialismo estadounidenses, sobre nuestros pueblos, tiene entre sus métodos los procesos electorales oligárquicos que son otro tipo de mercado. “Los métodos de opresión del enemigo no pueden, contradictoriamente, servir a la liberación del oprimido” (Paulo Freire).

“…. la sociedad de mercado produjo el surgimiento de un tipo de hombre también de mercado, cuyos rasgos personales son la astucia, la inescrupulosidad para alcanzar sus propósitos y la audacia desenfrenada. Es precisamente ese tipo de hombre, liberal por antonomasia, el que se apodera de la maquinaria partidista y convierte a la política en otro mercado….” (Morazán Revolucionario, Longino Becerra, pagina 96)

Por eso los procesos electorales oligárquicos tienen carácter mercantil: se compran y venden candidatos y votos. Es un mercado electoral. El mercantilizar los procesos electorales los corrompe, los hace antidemocráticos y fortalece el autoritarismo de quienes nos oprimen.

Como resultado tenemos en el poder, no estadistas con visión de futuro, sino politiqueros que sólo ven el corto plazo en función de los intereses de las oligarquías y las transnacionales. Surgen así, en su mayoría Presidentes, Magistrados, Diputados, Alcaldes y Regidores contaminados por la corrupción. La regla general de los que ocupan esos cargos, no es servir al pueblo, sino servirse de los cargos. Reponen con ganancias la inversión que hicieron y retribuyen con leyes, contratos, concesiones y otros beneficios a los capitalistas que los financiaron. Ya en esos puestos se olvidan del pueblo, no les interesan los asuntos públicos y cuando aparentan interesarles lo hacen para canalizarlos en beneficio de sus asuntos privados.

Las elecciones oligárquicas son torneos donde la disputa es banal y aparente; los candidatos son mercancías que se ofrecen al electorado con técnicas de publicidad comercial, el contenido político se limita a lo superficial y a la imagen comercial. El capitalismo todo lo transforma en mercancía y todo lo intenta vender con publicidad.

Todo el período de un gobierno se pasa en campaña electoral. Desde antes que tome posesión el presidente electo, ya los medios de desinformación y manipulación, empiezan a promover el próximo aspirante. Divulgan los pleitos para escogerlos, las cualidades de uno, los defectos del otro y las tendencias según encuestas amañadas, las zancadillas, etc.

El país apenas se libra de una elección pasa a otra; los políticos oligarcas empiezan con las reuniones de “amigos” para promover a determinado candidato que conviene a los banqueros, industriales, maquiladores, terratenientes, narco traficantes y crimen organizado, y allí se convienen los aportes económicos y los compromisos para las campañas; el paso siguiente es promover sus planillas en las primarias (internas) y de ahí pasan a las elecciones generales. Es una suerte de misas negras, fraudes, actos de compra venta y en fin una borrachera electorera. Los problemas del pueblo se dejan para después. Se reproduce así el autoritarismo. Con este tipo de elecciones el único que pierde es el pueblo y la democracia.

Estas elecciones tienen ventajas para la oligarquía y el imperio; veamos:

  1. Mantienen al pueblo desinformado, no resuelven sus principales problemas, el pueblo sólo tiene derecho a votar por cualquiera de los candidatos que a la oligarquía y al imperio les convienen. Esa es su democracia.
  2. Esconden la lucha de clases; crean la ilusión de que los problemas tienen solución en la elección de un candidato, en la acción de un individuo. No promueven planes desde el pueblo; sólo promueven la imagen de la persona. Nos hacen ver personas, no los intereses de clase que están detrás de esas personas elevadas artificialmente a candidatas.
  3. A gran parte del pueblo lo atrapan en lo que llaman “fiesta cívica electoral”. Lo organizan sólo para ese carnaval. Toda la actividad es determinada por este clima. El pueblo se distrae con ese circo. Con mentiras, miedos y falsas ofertas pretenden dormirnos los políticos demagogos.
  4. El votante ingenuo no relaciona los problemas de la comida, trabajo, vivienda, inseguridad, pobreza, falta de tierras para producir, migración, corrupción, etc., con el sistema capitalista. El sólo ve al candidato de su partido. Se establece así un muro de seguridad que protege a los capitalistas, a la oligarquía y al imperio de Estados Unidos; ellos no aparecen en el escenario, sólo aparece su tonto útil.
  5. Esas elecciones amañadas es la manera con la cual se deforma la expresión de la voluntad popular; así mantienen al pueblo en la ignorancia y en la dominación.
  6. Cuando vota el pueblo da un cheque en blanco a las argollas empresariales y sus políticos para que le sirvan al sistema:

a) sigan vendiendo el país, emitan leyes y creen instituciones para legalizar la corrupción;

b) asalten todas las instituciones del Estado;

c) consoliden el dominio del imperio de Estados Unidos a través del Tratado de Libre Comercio, bases y tratados militares; en fin, para que se burlen del pueblo con los llamados consensos, concertaciones y diálogos para, en definitiva, aprobar las leyes que le convienen a la oligarquía y que liberalizan los servicios públicos, recursos naturales, mercados e inversiones para un mayor dominio del imperio estadounidense.

7. Con el pretexto de las elecciones invaden la intimidad de nuestros hogares con campañas sucias que no informan ni educan, sino que manipulan y atosigan a la población; esto tiene un doble efecto: reafirma la ideología oligárquica reproduciéndola y haciendo que sus medios de comunicación hagan un pingue negocio, el que termina pagando el pueblo.

IV


Los que luchamos por construir poder popular para alcanzar una sociedad SIN EXPLOTADORES NI EXPLOTADOS, EN DONDE EL EGOÍSMO, LA LEY DEL MAS FUERTE, EL INDIDUALISMO Y LA DIVISIÓN NO SEAN LO DOMINANTE,
debemos influir en el pueblo a que no vote por el tradicionalismo político, heredero de los conservadores que asesinaron a Morazán, acabaron con las “PROVINCIAS UNIDAS DE AMERICA CENTRAL”, se aliaron con el imperio inglés, nos dividieron en cinco países minusválidos donde hoy hacen lo que quieren los gringos, europeos, transnacionales, oligarcas, políticos corruptos, narcos, crimen organizado, etc., llegando hasta el crimen más reciente: la imposición del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y la negociación de otro con Europa.

Como alternativa frente al proceso electoral oligárquico debemos exigir reformas para dar a los procesos electorales otro contenido, un contenido popular, no mercantil, no oligárquico y no capitalista. Es necesario construir otras vías de expresión popular.

Las tareas del movimiento popular no deben ser sustituidas por el comercio electoral. El pueblo debe luchar por cambiarle el contenido al sistema electoral, y el movimiento popular debe contribuir a ello. Quizá una nueva vía de expresión popular se logre modificando el mecanismo y los requisitos para las hoy casi imposibles CANDIDATURAS INDEPENDIENTES, dándoles un contenido popular.

Exijámosle al Congreso Nacional que reforme la Ley Electoral para flexibilizar al máximo el mecanismo de las CANDIDATURAS INDEPENDIENTES a los distintos cargos de elección popular. Tenemos que elaborar el proyecto de reformas, presentarlo y luchar por su aprobación. Si el Congreso no acepta nuestro proyecto, el movimiento popular y las hondureñas(os) dignos y patriotas debemos arreciar la campaña para que el pueblo no vote por el tradicionalismo político e ingeniárnosla para ver cómo se utilizan al máximo las candidaturas independientes, tal como existen en la Ley Electoral vigente.

La reforma a la ley y la utilización del sistema de candidaturas independientes no es para que a éstas las capturen los dirigentes del Movimiento Popular. Se trata de que, donde correspondan cargos de elección popular, los ciudadanos se reúnan en asambleas del municipio, en asambleas del departamento y en asamblea nacional, bajo el reglamento que las mismas aprueben, para leer el presente documento y tomar conciencia de su contenido, elaborar planes de desarrollo desde el pueblo y escoger las candidatas y los candidatos que impulsarán esos planes. Si por este procedimiento se escoge como candidato a un dirigente popular, bienvenido sea.

Para la elaboración de planes de desarrollo desde el pueblo y escogencia de candidatas y candidatos que lucharán por llevarlos a la práctica, con la colaboración y dirección del movimiento popular de la región o localidad, podría ser una alternativa:

a) empezar por las asambleas en los barrios, caseríos o poblados para dar a conocer el propósito de la asamblea que incluye estudiar el presente documento y elegir los representantes a la asamblea del municipio;

b) la asamblea del municipio se instalará con representantes de barrios, caseríos o poblados con el propósito de profundizar el estudio del presente documento, identificar los principales problemas del municipio y las alternativas de solución; elegir delegados a la asamblea departamental y elegir la planilla para candidatos independientes a la alcaldía municipal;

c) la asamblea departamental se instalará con los representantes de los municipios con el propósito de seguir profundizando el estudio del presente documento, identificar los principales problemas del departamento y las alternativas de solución; elegir delegados a la asamblea nacional y elegir cada uno de los candidatos independientes para diputados del departamento;

d) la asamblea nacional se instalará con los representantes de los departamentos y su objetivo será seguir profundizando el estudio del presente documento, identificar los principales problemas del país y las alternativas de solución; elegir candidatos independientes a Presidente y Vicepresidente de la República y candidatos independientes para Diputados al Parlamento Centro Americano;

En las asambleas se identificarán los problemas y las alternativas de solución desde el pueblo, indicando cuáles serán resueltos con aportaciones de la comunidad y cuáles deben pasar a buscar soluciones en las instancias municipales y estatales. Los planteamientos contendrán los asuntos más urgentes de la comunidad aportando alternativas para los problemas generales del país y la región, retomando las banderas de unidad e independencia proclamadas por nuestros próceres, que en la perspectiva histórica significan liberarnos del capitalismo Salvaje.

Elaborados los planteamientos, las asambleas escogerán a las personas más comprometidas con el pueblo, capaces y honradas para candidatos y candidatas, quedando obligados con su firma y bajo juramento a luchar por la realización de los planteamientos en caso de ganar las elecciones.

COMO SE TRATA DE CANDIDATURAS INDEPENDIENTES, deberá en cada asamblea leerse lo pertinente de la Ley Electoral para cumplir los requisitos que establece y acordar los mecanismos para proceder a la recolección de firmas y a la inscripción de cada uno de las y los candidatos por separado resolviendo, asimismo, las formas de movilización que se harán al momento de presentar las candidaturas y el seguimiento que se le dará al trámite hasta lograr su inscripción.

Como no se trata, pues, de ir a vender planteamientos ni candidatos, los electos no se quedarán huérfanos de apoyo popular porque las asambleas que los eligieron continuarán vigentes para evaluar resultados, establecer tareas y medios de lucha.

“Recordemos que la participación y la conciencia de los pueblos no pueden construirse en un abrir y cerrar de ojos, ni por decreto; el poder que viene, la ideología del poder que viene, la fuerza del poder que viene tiene que irse construyendo desde hoy.

Construir poder popular, poder desde el pueblo, no es algo formal, no indica sólo un cambio en las formas de actuar políticamente; es, sobre todo, un cambio de la conciencia y el contenido de la política, lo político y el poder.

Cuando hablamos de construir poder popular, se trata, como en toda construcción, de un proceso que va de lo más pequeño a lo más grande, de lo más simple a lo más complejo y desde abajo hacia arriba.” (Isabel Rauber)

Aquí no tratamos con guantes de seda al político de oficio, a los Presidentes (as) de los Poderes del Estado, Magistrados (as), Diputados (as), a los grandes capitalistas, a los oligarcas en general, a los imperialistas y sus clientes. Aquí nos referimos a las personas como representantes de intereses de clase; porque al individuo en si, no lo podemos responsabilizar de la existencia de un sistema del cual él es producto, aunque no lo sepa.

Junio 2008

JUNTA DIRECTIVA CENTRAL DEL SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DE LA BEBIDA Y SIMILARES

No hay comentarios:

Publicar un comentario